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Primavera volvió

 


Llegó septiembre y con él
los verdes nítidos:
flores nuevas y colores
para repartir.

La mañana es prematura
y aunque el frío partió
vuelve y disloca
entre lanas y algodón.

Los árboles se copan
y el pasto crece
al olvido de su semilla
sin control natal.

Reparto parejo y natural
que contempla el celeste,
nubes de gris
y horizonte perdido.

El año envejece
y previo al calor
las gotas son poesía
con versos estrujados.

Mucha fama la estación
que no guarda límites
en el poder de los
tallos antichaparrón.

Cuando la noche se limitó
en estrellas y luna vieja,
cada corazón mutó
al espanto desprevenido.

El agua ya no molestó
las rutinas sin espacio
y cada caminante fue
un niño entusiasmado.

Arrebatado se mostró
el viento que sin soplos
se arrinconó con
la frente sacudida.

Al final nadie fue
inocente ante paleta
y arcoiris, piel
y adentro el corazón.

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