El cerco no se parece:
en las películas cuentan
con parqueros especiales,
acá no hay efectos ni overoles.
El verde que llora invierno
ya no camufla a las calandrias,
ni a las palomas swingers
del rincón embaldosado.
El sauce llora y se deshoja,
sus voltios caídos, son
sombra flaca que no suda
en verano claro.
La especie con pepitas vitales
se refleja en contraste;
y el violeta gana espacio,
cuando el verde muta en marrón.
Los tutores se rindieron,
vencidos quedaron y, así,
el contorno desmejorado
luchó contra las uvas flojas.

Comentarios
Publicar un comentario